EL TRADING: UN OFICIO EMOCIONAL Y TÉCNICO DONDE LA FORMACIÓN TIENE UN PAPEL CRUCIAL, PARA ENSEÑAR AL TRADER A OPERAR Y PARA ACOMPAÑARLO DESPUES EN SU OPERATIVA.

Ya sea que seas un trader que no tiene un sistema y se lanza al mercado, o un trader que sí lo tiene, el factor emocional es un desafío que está siempre presente y que debe ser bien comprendido para poder ser igualmente, bien abordado.

Las emociones surgen en el trading cómo en cualquier otro ámbito de nuestras vidas en donde nos desempeñamos. Las emociones nos ayudan a aprender cosas nuevas, entender otras e impulsarnos a la acción. Ósea, no nos podemos deshacer de ellas, tenemos que entender por qué surgen y cómo gestionarlas.

Miedo, ansiedad, ambición, desilusión y esperanza. Estas son las emociones que más se experimentan en el trading y todas tienen una razón de ser:

La ansiedad (estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad): generalmente la experimenta el trader en dos momentos. 1. Cuando abre la platataforma de operaciones y empieza a buscar operaciones para entrar al mercado. 2. Cuando tiene una operación abierta y ésta empieza a fluctuar. Miremos estas situaciones. Si el trader abre el gráfico sin tener una confianza desarrollada en una forma concreta de entender el mercado y de operar, quedará atrapado en la incertidumbre de esperar al resultado de cada operación que coloque, deseando que a la larga le vaya bien así. El problema con esto es que no podemos tener confianza en la incertidumbre si no podemos confiar en que a la larga los resultados vayan a nuestro favor. Acá entra a jugar el papel de la estrategia. Una estrategia aplicada de forma rigurosa que se derive de una forma robusta de analizar y comprender los gráficos.  En este caso, cuando la operativa no responde a una estrategia, la persona termina poniendo su enfoque en el dinero y no en la calidad de su trading. Espera que cada operación le vaya bien y sufre mucho con las operaciones que terminan en perdida. La ansiedad crece mucho, ya que la persona quiere encontrar operaciones para ganar dinero, y no está en capacidad de gestionar pérdidas y aprovechar eficientemente movimientos favorables cuando la operación le va bien. En resumen, se ha creado un círculo vicioso en donde la ansiedad produce más ansiedad.

Miedo (sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario): esta emoción aparece principalmente cuando: 1. Una operación va mal y está cerca de tomar un stop loss 2. Una operación va mal, sigue mal y no hay un límite de pérdidas, poniéndose en riesgo el capital de la cuenta. Veamos estas situaciones. Una operación al trader más experimentado le puede salir mal. Lo que lo mantiene tranquilo es la confianza en el método que utiliza para operar. Un método que tiene una buena gestión monetaria, que a su vez le permite soportar pérdidas y verlas cómo el pago normal por las operaciones en donde si obtiene dinero. Si el trader no tiene un método que le permita compensar las pérdidas, protegiendo su rentabilidad a largo plazo, es muy normal que le tenga miedo a perder operaciones, ya que su esperanza se basa en vivir de rachas donde siempre se gane. Acá muchos traders novatos, con el afán de no perder, buscan ganancias mínimas con stops loss muy lejanos o incluso sin stops. La ilusión se les quiebra periódicamente cuando una operación no da ni la pequeña ganancia y se va en contra, llevándose todo lo ganado y aún más. La idea de que quizás pueda evitar las perdidas analizando mejor, puede demorar la siguiente gran perdida, pero no la va a evitar. Esta operativa donde las pérdidas no se pueden aceptar porque devastan las cuentas, se basa irremediablemente en el miedo.

Ambición (Deseo intenso y vehemente de conseguir una cosa difícil de lograr, especialmente riqueza, poder o fama). La ambición la experimenta el trader principalmente cuando: 1. tiene una operación abierta dándole beneficios. 2 Cuando el trader atraviesa por una racha de operaciones ganadoras. El trader experimentado no se deja llevar por esta emoción, ya que le nubla la mente y le hace tomar malas decisiones. Si una persona no tiene una comprensión de los gráficos y por tanto tampoco una metodología fuerte de operación, esta persona tenderá a dejar correr la operación abierta sin saber dónde cerrarla. El beneficio se le convertirá en pérdida y en la próxima operación su plan será cortar rápidamente cualquier ganancia, pensando en que lo principal es sumar. Cuando se logra una racha de operaciones en donde se ha cerrado sumando, esto también puede conducir al exceso de confianza y a hacer más vulnerable la operativa a malas decisiones. El trader experto lo maneja vigilando sus emociones al momento de operar y creando hábitos para recobrar el enfoque en caso de perderlo.

Desilusión (Pérdida de la esperanza, especialmente de conseguir una cosa que se desea, o de la ilusión al saber que algo o alguien no es como se creía). En el trading, se experimenta principalmente, cuando se tiene una gran pérdida, que implica hacer un gran esfuerzo para recuperar el capital inicial y encima generar la rentabilidad que se buscaba. El trader experimentado puede llegar a esta situación si descuida la vigilancia de sus emociones. No obstante, sus hábitos y su enfoque en la operativa, actúan cómo protectores ante esta situación. Por otro lado, un trader novato que llevado por sus emociones incurre en una fuerte pérdida, termina estando frente a dos opciones: 1. Dejar de operar temporalmente para capacitarse o dejar de operar definitivamente. 2. Volver a intentarlo sin corregir los problemas de fondo de su operativa, inyectando más capital a la cuenta o aumentando aún más el apalancamiento. La segunda opción es la más utilizada y suele terminar en más perdidas y más desilusión. Lo ideal sería que la persona creara el entendimiento real del trading e incorporara los hábitos protectores antes de tener que sufrir una gran pérdida.

Esperanza (es una de las emociones que se consideran ambiguas por poseer un aspecto positivo y otro negativo. En el caso de la esperanza, tiene un lado positivo y un lado negativo ya que es una emoción que se experimenta cuando uno lo está pasando mal, pero confía en superarlo y mejorar.) En el trading, es la emoción que viene después de la desilusión. Puede ser una esperanza genuina la que se experimente, dado que haya las razones reales por las cuales la operativa pueda mejorar y ofrecer los resultados buscados, o puede ser una falsa esperanza creada sin fundamentos que corrijan realmente los errores cometidos. La mayoría de personas vuelven a intentarlo de la misma forma fallida, argumentando tener ahora más motivación o fuerza de voluntad para no cometer errores. No obstante, cómo el problema de fondo no es ese, la situación de pérdidas se vuelve a repetir y la desilusión regresa nuevamente. Si no se está dispuesto a abordar con seriedad el problema, buscando las raíces del mismo con una buena capacitación, y se sigue intentando lo mismo una y otra vez, la persona terminará en un círculo vicioso de nunca acabar.

Bien, habiendo hablado de las emociones, entendamos ahora lo siguiente:

En el trading no tenemos esquemas de trabajo que nos vengan de afuera. Es decir, no tenemos limitaciones más allá de las que nos da el apalancamiento, para abrir nuevas operaciones y asumir riesgos. No tenemos horarios prestablecidos de trabajo para operar. No tenemos a quien reportar nuestro trabajo, más que a nosotros mismos. No tenemos quien nos de retroalimentación frente a lo que hacemos bien o mal. No tenemos un ambiente externo que nos obligue y nos ayude a mantener la atención enfocada en un mismo rigor operativo, en donde se cuide la calidad técnica de las operaciones, y se vigilen las propias emociones, para evitar que estas hagan estragos.

Entonces, veamos, el trading nos exige aprenderlo y ejecutarlo a partir de ciertas condiciones que están tácitas, y que no se nos dice, sino que nos toca aprenderlas a base de la experiencia y de nuestra capacidad de raciocinio. A modo de resumen son:

EXIGENCIAS DEL TRADING PARA QUE PODAMOS APRENDERLO:

  1. Aprender a comprender los gráficos basados en unos conceptos y herramientas precisas. Acá es donde comienza el problema, dado que la enseñanza del trading en sí misma es un negocio y la capacitación está mal orientada. Gran parte de la enseñanza que se vende está enfocada en brindar teoría y herramientas desconectadas, que no permiten construir una comprensión de los gráficos y menos derivar de allí una forma concreta de operar. Buena formación hay, pero toca buscar muy bien.
  • Centrar el aprendizaje en el desarrollo de habilidades y no en la adquisición de información. Si bien, se debe adquirir información durante el aprendizaje, esta información debe ser impartida para utilizarse directamente en la operativa del trader. Enseñar con enfoque en el desarrollo de habilidades, implica acompañar al estudiante y guiarlo a través del proceso mediante el cual, éste, adquiere la destreza para operar. No se trata de darle información, para que el alumno sin saber cómo, la conecte y le dé forma para crear su operativa.
  • Aprender a través de un método secuencial que lleve a la persona gradualmente a entender cómo analizar, a crear una forma de operar y a ponerla en práctica, creando un marco de trabajo para cuidar las emociones de las que aquí hemos hablado.

EXIGENCIAS DEL TRADING PARA QUE PODAMOS EJECUTARLO:

Tener una estructura o marco de trabajo que se compone de:

1. Un plan en cuanto a los horarios en que se analiza y se opera. Es decir, tener planeada una rutina de trading, en donde se sabe cuánto tiempo operar, que gráficos trabajar, que temporalidades observar, bajo que situaciones no operar, en que espacio físico sentarse a operar, controlando ruidos y distracciones…

2. Un punto de control externo para garantizar la sujeción del trader a la estructura de trabajo. En este punto considero clave el papel de la persona o academia que enseña. Una vez la persona tiene unas condiciones que le permitan operar, no significa que ésta no siga necesitando de apoyo externo. El punto es que el papel de dicho apoyo cambia. Ahora se debe enfocar en ayudar a que el trader se mantenga enfocado técnica y emocionalmente en su operativa, en darle la oportunidad de recibir retroalimentación para entender lo que está haciendo bien y lo que se está o se puede constituir en un riesgo, para la calidad de su operativa.

Por último, lo que quiero que se entienda muy bien, es la exigencia real que tiene este oficio del trading en sus varias dimensiones, de una forma en la que no se nos explica desde un inicio. Partiendo de esta comprensión es que se pueden tomar las decisiones correctas para aprender. Si uno se identifica cómo alguien que no está dispuesto a pasar por todo esto, lo mejor que se puede hacer es copiar la operativa de otro trader, invertir en un fondo de inversión o en cualquier otro negocio, pero definitivamente mantenerse alejado de las promesas de hacer dinero fácil con el trading y del oficio en sí como operadores.

El oficio bien aprendido y bien enfocado en su ejecución es muy bello y ahí sí con todos los beneficios de libertad económica y rentabilidad que se nos dice normalmente. Dios les bendiga y espero poder serles de aporte.

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