Las zonas del precio y su relación con la tendencia – una mirada desde el estilo de trading de Fabián Velandia

Cuando vemos un gráfico resulta muy importante establecer, cuáles pueden ser los precios que se toman como objetivo de llegada de un movimiento, independiente de si éste se produce o no. Tener claridad al  respecto nos ayuda a determinar objetivos de ganancia y  niveles de stop loss. Ahora bien, los precios “candidato” a actuar como objetivos de movimiento, los acotamos a través de zonas, y es el mismo gráfico el que nos las muestra, por lo que se debe aprender a identificarlas correctamente. Así las cosas, una zona es aquel rango de precios que el mercado ha respetado  múltiples veces en el pasado y que por tanto se espera siga teniendo un papel protagónico respecto a los movimientos actuales del precio.

Por otra parte, aunque se tiende a hablar de zonas referenciadas con medias móviles, con ciertos indicadores o con líneas de tendencia,  las zonas a las que me refiero en este artículo, son aquellas cuya orientación es lateral. Es decir, las que conforman un ángulo perpendicular con el eje de los precios en cualquier plataforma de operaciones.

Ahora bien, después de entender el concepto de zona como objetivo de movimiento, debemos hablar de la tendencia.  Ésta la debemos ver como la dirección en la que apunta el precio, destacándose dos aspectos: i. La dirección en sí misma y ii. La fortaleza que esta muestra.

i. Dirección: la tendencia puede estar orientada al alza, a la baja, mostrar un tono lateral o no dejar ver algo claro. Generalmente, cuando la tendencia muestra una dirección clara se tiende a operar obedeciendo a múltiples estrategias. Cuando la tendencia no es clara, lo que se suele hacer es mantenerse afuera del mercado. Ahora bien, podemos tener una tendencia claramente bajista o claramente alcista, pero no necesariamente fuerte.

ii. Fortaleza de la tendencia: cuando hablamos de fortaleza nos referimos a las tendencias alcistas o bajistas. La fortaleza se evalúa principalmente teniendo en cuenta el tamaño de las velas que conforman un impulso. Entendiéndose por impulso, al movimiento que antecede un retroceso y que en conjunto; impulso – retroceso – impulso, conforman una tendencia. También es importante señalar que la fortaleza de una tendencia se debe evaluar por plazos de tiempo y no por gráficos sueltos. Así las cosas, buscamos que las velas que conforman un impulso sean fuertes no en una, sino en varias temporalidades que pertenezcan a un mismo plazo. Así las cosas, podríamos decir que temporalidades por debajo de 1 hora serían el corto plazo, por arriba de 1 hora y hasta día sería el mediano plazo y que por encima de día, hablaríamos de largo plazo.

Bien, teniendo esbozados los conceptos de zona y tendencia, podemos ver la importancia de analizarlos siempre de manera armónica. De esta forma, así como la tendencia se debe analizar dentro de un contexto multitemporal, también  las zonas deben ser analizadas de la misma forma. Un ejemplo de cómo se pueden integrar es viendo a una zona de resistencia fuerte interactuar con una  tendencia débil, formando un punto de inflexión donde la tendencia tiene altas probabilidades de invertirse o dar por lo menos un retroceso. Esta información que buscan dar los indicadores osciladores y que nosotros también podemos ver directamente en el gráfico, resulta muy provechosa para las estrategias contra tendencia. Otro ejemplo, viene dado por una tendencia alcista muy fuerte, la cual tiene una zona de resistencia igualmente fuerte pero aún con recorrido pendiente para llegar a esta ella. Esta es una situación en la cual el trader puede dar un pronóstico en cuanto a lo mínimo que esperaría que aún durase la tendencia. Si esta situación es captada en un gráfico de temporalidad x, los gráficos inferiores tendrían fuerte apoyo para continuar alcistas y buscar entradas en largo.

Para ir concluyendo, vale la pena enfatizar que cualquier análisis debe realizarse de forma armónica, integrando varias conceptos y herramientas simultáneamente. En un siguiente artículo hablaré de cómo utilizar los indicadores de volatilidad para calcular el espesor de una zona y como priorizar ésta última, de acuerdo a su vigencia en el gráfico. Respecto a la tendencia, también hablaré de las medias móviles, las líneas de tendencia y las velas, como principales herramientas para identificarla en un contexto de varias temporalidades dentro de un mismo plazo de tiempo.

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